Invisibles
Arena y agua nos cubrieron por completo. Nos volvimos invisibles en el mapa, pero mas visibles que nunca ante los ojos de nuestros hermanos. Nos buscaron, nos encontraron, nos sacaron de en medio de los deslaves y la ceniza y nos dieron agua limpia para beber. Benditas manos que nos encontraron. Benditos hermanos que nos ayudaron. Somos uno. Nada puede hacer tambalear la voluntad que nace del alma de los buenos guatemaltecos.

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